El 31 de agosto volvemos después de vacaciones. Pero este año no será simplemente una reapertura.
Durante estas semanas hemos aprovechado para pensar, hacer números, revisar nuestra forma de trabajar y preguntarnos algo bastante sencillo: ¿qué queremos que sea Vinoscopio en los próximos años?
La respuesta nos ha llevado a hacer algunos cambios importantes.
No queremos dejar de ser Vinoscopio. Precisamente queremos cambiar algunas cosas para poder seguir siéndolo.
De tienda de vinos a taska gourmet de vinos
Vinoscopio nació con una importante vocación de tienda.
Durante muchos años eso determinó también nuestra manera de vender el vino: las botellas tenían un precio de tienda y, si querías disfrutarlas sentado en Vinoscopio, añadíamos un descorche.
Era una fórmula lógica entonces.
Pero Vinoscopio ha evolucionado.
Hoy somos, ante todo, una taska gourmet de vinos. Un lugar al que se viene a descubrir una botella, compartir unas tapas, probar productos que nos gustan y pasar un buen rato alrededor de una mesa.
Seguimos vendiendo vino para llevar, porque forma parte de nuestros orígenes y no queremos perderlo.
Pero necesitábamos darle la vuelta al concepto.
🍷 Decimos adiós al descorche
A partir de ahora desaparece el descorche.
Cada botella tendrá directamente su precio para disfrutarla en Vinoscopio.
Sin tener que sumar nada. Sin cálculos. Sin preguntarse cuánto cuesta abrirla.
Queremos una carta más clara y una relación mucho más sencilla con el vino.
Ves una botella que te apetece, la eliges y la disfrutas.
¿Y si quiero llevármela a casa?
Aquí recuperamos precisamente nuestro ADN de tienda.
Puedes descubrir un vino cenando con nosotros, probarlo tranquilamente y, si te ha gustado, llevártelo después a casa con un 20 % de descuento sobre el precio de Vinoscopio.
Queremos seguir siendo un lugar donde descubrir vino, no solamente donde beberlo.
❄️ Cualquier botella, a su temperatura en unos 4 minutos
Hay otro cambio pequeño en apariencia, pero enorme para nosotros.
Hasta ahora tener una selección amplia de vinos suponía también decidir qué botellas mantener frías. Y eso limitaba inevitablemente la elección.
Con la incorporación de CHILL IT podemos llevar prácticamente cualquier botella de nuestra selección a temperatura de servicio en aproximadamente cuatro minutos.
¿Te apetece un blanco que está en la estantería? ¿Un rosado? ¿Un espumoso? ¿Una botella que normalmente no tendríamos refrigerada?
Tú eliges el vino.
Nosotros nos ocupamos de la temperatura.
También estamos revisando nuestra forma de trabajar
No todos los cambios se verán en una carta.
Estamos reajustando organización y equipo con un objetivo muy concreto: hacer el servicio más ágil y reducir los tiempos de espera.
Vinoscopio seguirá siendo un establecimiento pequeño. No queremos convertirnos en otra cosa ni industrializar nuestra forma de trabajar.
Pero sí podemos organizarnos mejor. Y vamos a intentarlo.
Reajustes para poder seguir existiendo
También hemos revisado precios.
Preferimos decirlo claramente.
Los costes han cambiado mucho durante los últimos años y mantener la calidad del producto, el equipo y un pequeño negocio independiente obliga de vez en cuando a tomar decisiones.
Nuestro objetivo no es convertir Vinoscopio en un sitio diferente.
Es exactamente el contrario:
Hacer sostenible el Vinoscopio que queremos conservar.
Seguir seleccionando vinos porque nos gustan.
Seguir buscando pequeños productores y productos curiosos.
Seguir poniendo sobre la mesa aquello que nosotros mismos disfrutaríamos.
Y seguir siendo ese sitio un poco particular que empezó vendiendo botellas y terminó convirtiéndose en una pequeña taska alrededor del vino.
Volvemos
El lunes 31 de agosto, a las 19:00 h, levantamos de nuevo la persiana.
Con cambios.
Con nuevas cartas.
Con alguna idea nueva.
Y con las mismas ganas de llenar otra vez las mesas.
Menos complicaciones.
Más vino.
Más producto.
Más Vinoscopio.
Nos vemos alrededor de una botella. 🍷
















