Hay un momento en la vida profesional en el que uno deja de correr para empezar a elegir.
La última edición de la Barcelona Wine Week ha sido, una vez más, ese punto de encuentro donde el vino no solo se bebe: se comparte, se reencuentra, se piensa.
El primer día lo reservamos para aquello que realmente queríamos catar. Para saludar amigos, compañeros bodegueros que vemos año tras año. Esos abrazos que solo se dan entre depósitos, copas y moquetas infinitas.
Dos proyectos que queríamos destacar sin entrar aún en demasiados detalles (eso llegará si llegan los vinos):
XL Sebio
Los blancos de Sebio están entre lo más singular y emocionante de la feria. Precisión, identidad y una lectura del territorio que escapa de modas.
Viña Zorzal
Las Garnachas de Viña Zorzal siguen marcando el camino de la elegancia. Finura, equilibrio y esa sensación de que el vino no necesita levantar la voz para emocionar.
Y no queremos olvidar otras bodegas que nos dejaron huella en esta primera jornada:
Barbara Barbarot Wines
Caves Jovani
Vins del Tros
Bodegas Roda
Coto de Gomariz
Un interesantísimo evento para cerrar un gran día. Profesional. Compatible con la intensidad de la feria. Y necesario.
Un espacio compartido con enólogas y bodegueras con las que hemos trabajado y compartido muchos años: Bárbara, María, Marta, Olivia, Anne…
Siempre vinos interesantes. Siempre conversación profunda.
Es una lástima que aún tengan que crearse eventos como este. Pero es todavía más evidente que siguen siendo necesarios para visibilizar el enorme capital profesional que representan las mujeres en el mundo del vino.
#mujeresdelvino
Día de colas interminables.
De maratonianas moquetas.
De catas y alegrías.
Faltaron vinos por catar. Faltaron abrazos por dar. A todos los que no saludamos: volveremos. Las próximas fechas nos darán más tiempo.
Algunos nombres propios del segundo día:
El siempre fiable Reserva de Finca El Ternero
La imbatible calidad-precio de Celler de Capçanes
El carácter de Algueira
La expresión atlántica de Guímaro
Y el proyecto que marcó la jornada:
Nanclares y Prieto
Nanclares y Prieto nos recordó por qué el Valle del Salnés es territorio de finura.
Vinos que apenas superan los 12% de alcohol y sin embargo desbordan:
Terroir
Acidez vibrante
Contrastes
Sutileza
Alberto Nanclares y Silvia Prieto nos emocionaron. De lo más interesante catado en mucho tiempo en Rías Baixas.
El broche final
La Maruja: una saca simplemente espectacular.
La fruta fresca y juguetona del Txakoli de Bodegas Artomaña Txakolina vibrante y directa.
Clos Monlleó. Lo Coster Carinyena de Sangenís i Vaqué.
Y los Corpinnat de Llopart — debilidad personal.
También descubrimos pequeños proyectos de Rioja y Ribera del Duero con potencial para nuestro día a día.
Porque la lujuria del vino no está en beber mucho.
Está en elegir bien.
En detenerse.
En entender que cada copa es una historia.
Y en la BWW 2026, hubo muchas historias que merecen ser contadas. 🍷
#BWW
#bcnwineweek













